LOS PROBLEMAS DE
"LA GENERACIÓN DE LAS PANTALLAS"
Nuestra identidad digital está conformada por los rasgos que dejamos de nosotros en Internet. Y nuestra identidad digital es importante porque puede afectarnos en la vida real...
Preguntas de clase: ¿A cuántas redes sociales pertenecéis? ¿Sabríais decir tres estrategias que puedan ayudarnos a salvaguardar nuestra seguridad e identidad digital?
Nosotros pertenecemos a la generación de las pantallas, estamos saturados de información; conectados siempre. Para quien no ha nacido entre tantos aparatos ha de ser difícil acostumbrarse a una nueva era en la que las personas no se despegan de sus múltiples dispositivos, empezando por el móvil o el ordenador. Pueden hacerse incluso tecnofóbicos.
El exceso de información al que estamos sometidos da lugar al concepto de infoxificación: hay tanta contaminación cognitiva que se crea confusión; cuesta digerir la información.
El contenido publicado en Internet está sometido al uso de otros individuos, conllevando la pérdida de la privacidad. Todo queda registrado.
Esta realidad, por supuesto, tiene sus ventajas y desventajas. Este vídeo que vimos sobre uso y abuso de la tecnología digital es bastante ilustrativo.
Algunos de los problemas que nos podemos encontrar pueden ser:
Y aparte de todo esto, por supuesto, está la ciberadicción, la hiperconexión digital que en cierta medida está bastante extendida (a pesar de que aún no nos demos cuenta); estar viciados a la pantalla, y nerviosos si no nos conectamos.
Para finalizar, descubrimos el término de Netiqueta que se refiere a unas reglas de comportamiento en Internet para que nuestros mensajes no sean malinterpretados: no hablar en mayúsculas, poner iconos que maticen nuestras palabras en el sentido que deseamos, etc.
El contenido publicado en Internet está sometido al uso de otros individuos, conllevando la pérdida de la privacidad. Todo queda registrado.
Esta realidad, por supuesto, tiene sus ventajas y desventajas. Este vídeo que vimos sobre uso y abuso de la tecnología digital es bastante ilustrativo.
Algunos de los problemas que nos podemos encontrar pueden ser:
- el spam, mensajes que no hemos solicitado, sobre todo publicitarios;
- malware, virus, troyanos... que pueden contaminar nuestro equipo;
- contenido violento o sexual;
- sexting (envío de contenido pornográfico: fotos, vídeos...);
- ciberbullying o acoso digital...
Y aparte de todo esto, por supuesto, está la ciberadicción, la hiperconexión digital que en cierta medida está bastante extendida (a pesar de que aún no nos demos cuenta); estar viciados a la pantalla, y nerviosos si no nos conectamos.
¿Y qué podemos hacer respecto a todo esto? Varias soluciones serían establecer normas del uso de Internet por parte de los padres para los pequeños (recordando el lema "prohibido prohibir", llegando a un acuerdo) y un software de control parental, así como recordar que no deben dar sus datos personales, etc. No olvidemos pensar antes de publicar.
Así, varias estrategias son cerrar la sesión siempre, revisar la configuración de la privacidad de páginas o redes sociales (datos, fotos, deshabilitar ubicaciones...), tapar la cámara de nuestro ordenador por si nos lo hackearan y pudieran acceder a ella, tener uno o varios programas antivirus...
Para finalizar, descubrimos el término de Netiqueta que se refiere a unas reglas de comportamiento en Internet para que nuestros mensajes no sean malinterpretados: no hablar en mayúsculas, poner iconos que maticen nuestras palabras en el sentido que deseamos, etc.



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